Lunes, 25 de julio de 2005
Crónica parcial de una noche tibia en el norte de México
Iniciamos esta aventura con la esperanza de poder compartir las vivencias que este su Ángel desarrolla principalmente (aunque no exclusivamente) con su Angelita.
Está flojo el dia y lo que va de la noche, así que recurro a la memoria y ésta me conduce al domingo anterior. Era casi media noche y dejé descansar mi computadora. Veo a mi Angelita que parece dormir y me recuesto semidesnudo pues el calor de estos dias exige el mínimo de ropa como condición para facilitar el sueño.
Convencido de que está dormida, la miro casi desnuda, sin mas prenda que un fino hilo dental, dedico unos deliciosos instantes a contemplarla, a recorrer con mirada lasciva su delicioso cuerpo, un cuerpo que, por razones que no viene al caso comentar, hace meses (poco mas de lo que va del año) no puedo sino mirar y, a veces, tocar superficialmente. ¡Imaginense¡ ¡Solo mirar y a veces tocar¡.
Un trasero que tantas veces me llegó a transportar derechito a la gloria y que sin embargo, desde hace mas de siete meses no puedo disfrutar cabalmente. Y no es que no la pueda tocar. Formalmente no existe ninguna prohibición. Pero, ¿que sentido tiene tocar un estupendo cuerpo si este no reacciona con los templores, jadeos y respiraciones entrecortadas a los que me acostumbró durante tantas veces? Mas de siete meses de recibir las respuestas frias de un frio cuerpo a mis ardientes búsquedas me enseñaron a disfrutar con la mirada y, solo con la mirada, lo único que ella me podía ofrecer: su imagen, que no su calor; su quietud que no su ardiente ansiedad; sus interminables silencios en lugar de aquellas sus exuberantes y candentes confesiones.
Así, una vez encendido por la voluptuosa imagen de mi Angelita y convencido de que nada mas podría obtener de ella, hice lo de siempre: Canalizar el fuego encendido hacia lo que llamo una "imagen alternativa", imagen a la que, usualmente, le corresponde dirigir y satisfacer (en la mente, por supuesto) las íntimas necesidades encendidas por mi Angelita, hasta que el cansancio y el deseo frustrado se deshagan de mi en las pantanosas tierras del sueño porque pocas, muy pocas veces me quedo atorado en los terrenos de Onán.
Lo interesante en esta ocasión es que a quien mi imaginación escogió como "imagen alternativa" es nada menos que a la hermana angelical, si a la hermana menor de mi Angelita. En realidad no es tan extraño, por varias razones. Una de ellas es que está recién llegada del "otro lado", y si cuando vivía aquí ya escandalizaba a sus padres por su presunta liberalidad ¡imaginense despues de vivir en Los Angeles, California varios años¡. Así que no es tán gratuito que mi mente se pusiera a jugar con las posibilidades de que la "hermana angelical" me ofreciera un espacio, así fuera pequeño, de participación en alguna de sus fantasías que ella tenía pendientes y qué, segun me confesara con pícara sonrisa, venía dispuesta a realizar.
Así, en mi mente se había construido un estupendo escenario. La "hermana angelical" me había invitado (en mi imaginación por supuesto) una cerveza en un espacio cerrado y cuando se deshacía de la diminuta minifalda al tiempo que me decía que yo era una de sus fantasías pendientes, mi "otro yo", el que vive al sur de mi frontera personal (unos centímetros abajo de mi ombligo) se puso tieso de la emoción y ...
Por: El Ángel | Eros | Comentarios (1) | Referencias (0)
Hey, gracias por la dedicatori, aunque sigo sin saber quien eres...¿algún día me revelarás tu identidad Batman?
miriamcanales | 03-11-2006 03:21:49
Un atisbo a la vida cotidiana del Ángel y su Angelita
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